El balón parado fue, de nuevo, la condena para el Atlético Astorga este sábado en Oviedo. La disposición de una línea defensiva muy ajustada y con los futbolistas muy pegados hizo estéril durante buena parte del primer tiempo la salida en tromba del filial carbayón.

El Vetusta dominaba pero el Astorga parecía defenderse bien de un dominio territorial que apenas era capaz de encontrar la puerta defendida por un Llamazares inspirado que abortaba las pocas ocasiones en las que el Vetusta llegó con peligro.

El Astorga salió en tarde soleada al campo de la ciudad deportiva ovetense de El Requexón con Llamazares en bajo palos, ante él, en defensa Manso, Selles, Jesu y Dani Ceinos; con un centro del campo con Kanté e Ivi Vales; Albertín y Ribeiro por bandas y arriba Cervero y Ayub. A la vuelta del descanso Cervero dejó su sitio a Mario y Kanté a Adri Álvarez; en el 62 Álvarez Nistal entró por Ribeiro y en el 74, Davi Álvarez y Aleixo Cabral sustituyeron a Vales y a Jesu.La idea de parar a un equipo filial del que se puede esperar un inicio en tromba le dio resultado a Lago.

A cambio, la producción ofensiva del Astorga era prácticamente nula y los locales podían permitirse emplear todo su esfuerzo en asediar la portería visitanteComo en jugada trenzada las cosas no funcionaban, acabaron haciéndolo en el balón parado.
Una falta botada desde la línea de tres cuartos del ataque del Vetusta encontró, en jugada ensayada, la cabeza de Espinosa elevándose por encima de Kanté que, en teoría lo cubría y que, además es bastante más alto que él. El 1-0 hacía justicia al tiempo de dominio de balón de ambos equipos aunque quizá menos a la verticalidad mostrada por el único que se preocupaba de atacar.
El Astorga introdujo en el segundo tiempo algunos cambios, pero el guión del partido no cambió: el Vetusta siguió teniendo el dominio del balón y una vez un defensa astorgano y otra vez una parada al pie providencial de Llamazares consiguieron que la victoria carbayona no fuera por goleada.Los intentos astorganos de estirarse en el último cuarto de hora apenas rentaron un tiro muy alto de Mario y un par de aproximaciones en otros tantos saques de esquina que el portero local resolvió sin problemas.

El Astorga regresa de vacío de Oviedo y ya piensa en la próxima cita en La Eragudina en la tarde del sábado de Piñata contra la Unión Popular de Langreo, un equipo de los que trabajan por evitar el descenso y al que, ahora sí, hay que ganar como sea.


