La sede electrónica municipal publica la modificación del reglamento de utilización de las piscinas municipales que se somete a consulta pública para ponerla en conocimiento de los ciudadanos y recabar cuantas aportaciones adicionales puedan hacerse por otras personas o entidades.
Según la exposición de motivos, el crecimiento considerable experimentado por la demanda de este tipo de prácticas deportivas en los últimos años, ha puesto de relieve la necesidad de proceder a la regulación del uso y funcionamiento de este tipo de instalaciones, que, complejas en sus sistemas, con aforos limitados y con usos muy dispares, deben cumplir con los objetivos que se propone este Ayuntamiento, como son promover la práctica acuática individual y saludable entre la población, sin distinción de edades, acercar la misma a los escolares y los más mayores, promover el aprendizaje de este deporte y fomentar la vertiente competitiva en sus diferentes especialidades.
Entre sus apartados encontramos, el horario de la piscina cubierta (de lunes a sábado de 10 a 22) y la de verano (de lunes a sábado de 11 a 22 y domingos y festivos de 12 a 21 horas), unos horarios que podrán sufrir modificaciones según las consideraciones o necesidades del servicio y corresponderá esta decisión a la Concejalía de Deportes.
Esta normativa también establece que será «el Ayuntamiento el que anunciará oportunamente los cierres de las instalaciones, por motivos de limpieza, realización de labores de mantenimiento y renovación del agua de los vasos y otras causas», algo que no siempre se ha cumplido desde el Consistorio en algunos cierres que se han venido produciendo en los últimos meses.
Algunas de las modificaciones más sustanciales tienen que ver con las nuevas tecnologías y dispositivos móviles. Así en el artículo 10 se añade un nuevo punto que afirma que «el Ayuntamiento no se responsabiliza de roturas, pérdida, sustracción o averías de teléfonos móviles, cámaras de grabación u otros dispositivos tecnológicos».
Además, el nuevo texto establece que «queda prohibida la introducción y utilización de teléfonos móviles, cámaras de grabación y otros dispositivos tecnológicos, así como su uso dentro de las instalaciones de la piscina cubierta, quedando prohibida la toma de imágenes y grabaciones en el interior de todas las instalaciones».
El incumplimiento de este nuevo apartado, está incluido dentro de las consideradas en la normativa infracciones graves conllevando una multa de 300 euros (las leves serán de 100 euros).
Por último, el texto afirma que «en lo no previsto en este Reglamento se aplica la normativa higiénico sanitaria para las piscinas de uso público» y que la «interpretación de las normas de este Reglamento será llevada a cabo por la Alcaldía con la coordinación del concejal delegado de deportes y piscinas, que podrá dictar las instrucciones necesarias para su aplicación. Este Reglamento entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el BOP».



