Se ha adquirido desde el Ayuntamiento de Val de San Lorenzo una parcela que supone el 35% del yacimiento arqueológico de Los Castros y la mitad del conocido como Castro Redondo. Se trata de la parcela rústica número 86 del polígono 519 con una superficie de 28718 metros cuadrados, que se ha adquirido al Ministerio de Hacienda por 2.134,54€. Esta parcela procede de la fincas adjudicadas a desconocidos, tras la concentración parcelaria que se realizó en Val de San Lorenzo y Santiagomillas en los años 2000 y que recientemente había pasado a ser propiedad del estado.
El objetivo de la compra es proteger el patrimonio arqueológico del municipio para poder realizar futuras prospecciones arqueológicas. La compra de terrenos con valor arqueológico, puede evitar el deterioro y la destrucción por construcciones o actividades que no tengan en cuenta su importancia. Además, permite realizar investigaciones y excavaciones que revelen más sobre la historia del lugar y sus habitantes.
El yacimiento, al noroeste de Val de San Lorenzo, en una zona que los mapas señalan como “Los Castros”, se emplaza en un altozano sobre la margen izquierda del río Turienzo. Tiene 7,5 hectáreas de extensión y los expertos le atribuyen una antigüedad que oscila entre la primera Edad del Hierro y el periodo tardorromano. Un estudio del yacimiento realizado en los años ochenta del siglo XX diferencia dos zonas dentro del mismo y precisa que «en el morro denominado Castro Redondo se apreciaban los restos de la muralla derruida y cerámicas a mano, junto a restos romanos». Mientras, en el área llamada El Castro Viejo «los únicos materiales que aparecían eran de época romana (tégulas, sigillata, ímbrices, molinos circulares de granito, fragmentos de dolias y cerámicas comunes)».
Sin embargo, durante la campaña de prospección llevada a cabo en 2004 no permitió localizar acumulaciones de piedra o trazas de microrrelieve que revelasen indicios de muros soterrados, ni tampoco hallaron en superficie resto alguno de cerámica a mano, documentando principalmente materiales constructivos de época romana en toda la extensión del asentamiento.
La conservación del patrimonio arqueológico es un aspecto importante de la gestión cultural del Ayuntamiento, y la adquisición de terrenos con valor arqueológico es una forma efectiva de asegurar su protección de posibles daños o destrucciones, garantizando su conservación para las futuras generaciones, facilitando la realización de estudios e investigaciones y contribuyendo así a la identidad cultural y al conocimiento del pasado del municipio.
