La Junta Profomento de la Semana Santa de Astorga celebraba este sábado la Convivencia Anual de las Cofradías que arrancó a las 19 horas con una misa en la Iglesia Parroquial de Puerta de Rey. A continuación, se desarrolló la Cena de Hermandad en el Hotel Gaudí y la entrega del reconocimiento de “Paparrón Mayor” 2025 a Ángel José Rodríguez Andrés y a José Antonio Juárez Seoane (Jajus), una celebración marcada por la emoción al ser un reconocimiento a título póstumo con el que las Cofradías, Archicofradía y Hermandades han querido rendir homenaje a la trayectoria, entrega y compromiso de ambos con la Semana Santa astorgana y con la tradición cultural y popular de la ciudad.

Y es que, tal y como detalló la presidenta de la Junta Profomento, Raquel Rodríguez, los dos dedicaron buena parte de su vida a engrandecer nuestras celebraciones, dejando una huella imborrable en la memoria colectiva de quienes compartieron con ellos pasos, proyectos e ilusiones. Con este nombramiento, la Semana Santa de Astorga reconoce no solo la labor de dos personas queridas y respetadas, sino también el espíritu de compromiso y servicio que ambos encarnaron, manteniendo vivo el legado cultural y espiritual de nuestra ciudad.

Raquel Rodríguez recordó que la convivencia entre Cofradías “es fundamental para fortalecer nuestros lazos y trabajar juntos por una misma causa: la de promover la fe, la cultura y la tradición, algo que entendían muy bien nuestros galardonados de esta noche”. En la cuarta edición de este galardón, el premio “dos cofrades, dos Hermanos, pero sobre todo dos amigos a los que en esta noche queremos rendir nuestro homenaje y nuestro reconocimiento, pues ellos dejaron una huella imborrable en nuestras vidas y en nuestra comunidad. A través de esta placa queremos reconocer su dedicación, su pasión y su compromiso con nuestra Semana Santa. Su legado seguirá inspirándonos a seguir adelante y a esforzarnos a pesar de las dificultades por alcanzar nuestros objetivos”.
La presidenta de la Junta Profomento, que repasó la trayectoria de ambos homenajeados, destacó que “ambos han sido dos pilares fundamentales del resurgimiento de la Semana Santa que, con su generosidad y buen hacer, involucraron a muchos de los de su generación y cogieron el relevo de los mayores, en ambos casos asumiendo responsabilidades de Hermanos mayores, participando activamente en la Junta Profomento y conduciendo a sus cofradías y a todas las demás de nuestra ciudad en lo que hoy es: orgullo de nuestra Semana Santa. Que sus memorias sigan siendo una fuente de inspiración para todos nosotros”.

La mujer de Ángel José, Puri, fue la encargada de recoger este reconocimiento visiblemente emocionada destacando que “el día que nos dejó no solo murió un hombre, sino que se nos fue un astorgano de nacimiento y sentimiento, entregado a su cofradía y a toda la Semana Santa, por eso el hueco que nos ha dejado es tan grande”. Detalló además que para ‘Gelo’ la Semana Santa era “tradición, fe, cultura pero sobre todo memoria de los que estuvieron antes, siempre comprometido a conservar y transmitir su legado con cariño, admiración y respeto. Gracias a la Junta Profomento por engrandecer aún más su memoria”.
En el caso de ‘Jajus’, del que la presidenta de la Junta Profomento destacó “su humildad y su colaboración voluntaria cuando se le requería en su cofradía o las demás”, este galardón fue recogido por su madre y sus hijas que dieron las gracias, con un nudo en la garganta, por este reconocimiento que “ambos seguro están encantados de compartir este cariño y apoyo”.

El teniente de alcalde, Ángel Iglesias, tomó la palabra para destacar que “nos une el sentimiento cofrade, nos une la tradición y el empeño por engrandecer nuestra Semana Santa”. Iglesias puso en valor la “huella profunda que Gelo y Jajus dejaron en todos nosotros por su entrega, trayectoria y años de esfuerzo, cariño y trabajo silenciosos, por su forma especial de vivir y entender la Semana Santa”. El edil detalló que ambos son “un ejemplo de compañerismo y es una alegría poder celebrar su legado aunque sea a título póstumo, ojalá pudieran haber recibido este reconocimiento en vida pero, aún así, siguen siempre presente en nosotros, su recuerdo y legado siempre seguirá vivo en nuestra Semana Santa que nunca les olvidará”.
El administrador diocesano, Javier Gay, cerró esta convivencia cofrade recordando que “la Semana Santa es el tránsito de la muerte a la vida y hoy celebramos y recordamos a nuestros queridos hermanos en un encuentro “que es ejemplo de convivencia y confraternización porque la Semana Santa la hacemos unidos y de ahí su fuerza y su grandeza”.



