Tecnología española para sustituir a la israelí
La colaboración entre dos empresas españolas Escribano y Rheinmetall-Expal (participada también por capital alemán), parece que garantizará el despliegue de los lanzacohetes SILAM en el acuartelamiento Santocildes, a pesar de que lo haga con retraso respecto al cronograma que manejó en un primer momento el ministerio de Defensa.
La primera idea era que en los últimos tres meses del pasado año hubiera llegado el primer material al cuartel de Astorga, pero al paralizarse los acuerdos con empresas israelíes por la intervención militar en Palestina, el proyecto SILAM se vio afectado.
La aportación tecnológica que hacía la israelí Elbit Systems va a ser sustituida por una propuesta que, según publicaba la revista Defensa la semana pasada, ha sido presentada ya al Gobierno por el consorcio formado por Escribano y Rheinmetall y autorizada por Defensa para terminar de implementar esta dotación de lanza cohetes que hará que el regimiento de Astorga vuelva a ser el único del Ejército de Tierra con este armamento tras la retirada del servicio en 2011 de los viejos lanzadores Teruel, que habían sido desplegados en 1987.



