El Ayuntamiento de Astorga ha publicado una resolución de Alcaldía en virtud de la cual se modifican algunas delegaciones de atribuciones en distintos miembros de la corporación municipal. “Considerando que razones de índole organizativo, funcional y de eficacia de la actual Administración Municipal, hacen conveniente la modificación de la delegación de determinados servicios y atribuciones, el alcalde resuelve avocar las siguientes delegaciones de atribuciones a Patricia Guerra Prieto, a la que ’quita’ la Concejalía Delegada de Urbanismo, y a Tomás Valle que pierde la Concejalía Delegada de Educación.
En el caso de Patricia, pasa a ser delegada de Ludoteca, Museo del Chocolate y Museo Romano, mientras que Raquel Matilla que ya tenía las concejalías de Familia, Mujer, Personas Mayores, Inmigración y Asociaciones, ahora asume también Educación. Por tanto, Tomás Valle se queda exclusivamente como concejal de Cultura y Asuntos Sociales Específicos.
Según la resolución de Alcaldía, “las delegaciones que se efectúan comprende tanto la facultad de dirigir los servicios correspondientes, como de gestionarlos en general, no delegándose la facultad de resolver mediante actos administrativos que afecten a terceros” y en cuanto a la aplicación de estas nuevas delegaciones, “requerirán para su eficacia la aceptación del interesado, se publicarán en el Boletín Oficial de la Provincia y se dará cuenta al Pleno en la primera sesión que se celebre”.
En el texto, no se especifica quién asume el área de Urbanismo limitándose a precisar que “en lo no previsto en esta resolución, regirán la Ley 7/1985, de 2 de abril, y el ROF en el marco de las reglas que, para las delegaciones, se establecen en estas normas”. Según la Ley de Bases de Régimen Local, el alcalde es el jefe de la administración municipal y tiene la competencia sobre todas las facultades de gobierno que no estén expresamente delegadas a otros concejales. Por lo tanto, si no hay delegación en un área como Urbanismo, esta revierte a la alcaldía.



