Una semana después de que la crecida del río Tuerto entrase por las calles de Castrillos de Cepeda y anegase buena parte del pueblo y cuando aún una parte importante de las casas tienen parapetos de sacos terreros y terrones ante las puertas, han empezado ya las obras de emergencia para evitar que nuevas crecidas vuelvan a generar problemas en la localidad.
Según confirmaba Alfonso Álvarez, el alcalde de Villamejil, estas actuaciones iniciales están orientadas a trabajos de reposición de los cauces que se fracturaron y que propiciaron la entrada del río en el pueblo.

Se está esperando a que el caudal del río baje algo más para poder ejecutar un dique de contención que de manera permanente pueda evitar que, en futuras avenidas, el pueblo se vea sometido a estos problemas.
En la actualidad, se está transportando árido desde la otra orilla del río a través del puente existente en la localidad para crear un camino de tierra elevado y compactado que sirva de escollera en momentos de caudales que puedan salirse de los cauces. En paralelo y de forma provisional también se ha levantado una pequeña mota en el punto en el que se abrió el cauce.



