Tal y como había recogido esta redacción en el mes de agosto, los vecinos de Valdeviejas denunciaban que llevaban mucho tiempo soportando “un tráfico excesivo e impropio de un pueblo”, lo que ha provocado varios accidentes además de daños en elementos exteriores de viviendas. Esta problemática fue expuesta al Ayuntamiento a través de la Junta Vecinal que solicitó una petición de ordenación del tráfico, pero la respuesta “fue la instalación de algunas señales sin orden ni concierto que no dieron solución a los problemas”.
El siguiente paso fue recoger firmas, más de un centenar, y presentarlas al Ayuntamiento junto con un escrito en el que solicitaban “la realización inmediata de un estudio técnico integral de tráfico y seguridad vial en el núcleo de Valdeviejas” además de la adopción urgente de medidas de ordenación y regulación del tráfico, como la “instalación completa y correcta de señalización vertical y horizontal conforme a normativa, regulación de sentidos de circulación, prioridades de paso y accesos, el establecimiento de limitaciones de velocidad estrictas propias de zona residencial o la declaración de prioridad peatonal en todo su núcleo, así como la restricción o prohibición del tránsito de vehículos pesados por el casco urbano, salvo acceso justificado”. Por último, pedían el refuerzo de la vigilancia y el control por parte de la Policía Local.
Este miércoles, como había anunciado el Ayuntamiento, los vecinos fueron citados a una reunión en el Consistorio con los concejales Ángel Blanco (atención ciudadana) y Amando Alonso (pedanías), el jefe de la Policía Local y la aparejadora municipal, con el fin de “recoger y escuchar las diferentes reclamaciones, propuestas y demandas planteadas por los vecinos”. Tal y como explicó a la salida de la reunión Rafael Nistal, uno de los vecinos, “la localidad cuenta con tres accesos principales y uno secundario y en actualidad soporta una circulación de vehículos excesiva, impropia de un entorno residencial y manifiestamente incompatible con la configuración de sus calles y aceras, de reducidas dimensiones o inexistentes, siendo utilizadas como vía de tránsito alternativo por conductores ajenos al núcleo, con la única finalidad de acortar recorridos”.
En este sentido, Nistal criticaba, y así se ha trasladado al Ayuntamiento, que la señalización es “claramente insuficiente, deficiente o inexistente en varias zonas generando desorden circulatorio, inseguridad vial y una situación de riesgo permanente”. Este problema, además, está produciendo “perjuicios graves y continuados a los vecinos ya sea por los niveles de ruido, daños materiales en el exterior de las viviendas, riesgo de atropellos y una situación permanente de inseguridad”.
Tras exponer los problemas y escuchar a técnicos y concejales, el único compromiso que ha salido de este encuentro por parte del Ayuntamiento ha sido la colocación de señales de prohibido la circulación a vehículos de más de 3.500 kilos que “las van a poner ya” pero “el resto de propuestas relacionadas con la velocidad, la prioridad peatonal, la regulación del tráfico o la señalización, no solo la de vehículos pesados, quedan a la espera de que se elabore un estudio técnico”, explica este vecino con la esperanza de que el Ayuntamiento “cumpla este compromiso y haga su trabajo”.



