El Astorga cierra su pretemporada con una apurada victoria ante el C.D Barco. Por momentos, los gallegos dominaron el juego, aunque sin profundidad.
Posiblemente uno de los equipos con más toque y juego combinativo de cuantos han pasado por La Eragudina en la pretemporada del Atlético Astorga haya sido este sábado el C.D Barco, que cerraba la agenda de preparación.

Es cierto que su juego, combinativo y bastante suelto, no tuvo demasiada profundidad, pero el Astorga se encontró con un rival menos pegajoso que Villaralbo, Guijuelo o Lugo B, que dejaba jugar más y, al tiempo, buscaba mejor los espacios.
De inicio Lago salió con Martín Cascajo, Ceinos, Jony, Ayub, Manso, Cabral, Nistal, Adri, Jesu, Ivi Vales y Mario. Durante el segundo tiempo fueron entrando también Llamazares, Ribeiro, Dani Rodríguez, Augusto, Canito, David, Sergio y Albertín.

El primer tiempo, el equipo dominó casi todo el tiempo el balón y fruto de ese dominio llegaron las dos ocasiones más claras: el portero valdeorrés falló en una salida en el minuto 10 y dejó solo ante la puerta a Mario, que se hizo un lío con las piernas y no fue capaz de empujar el balón que hubiera entrado solo; el meta gallego enmendó el error sacando un tiro a bocajarro que apenas diez minutos después le tiró Nistal a menos de tres metros de distancia.
El Astorga podría haber llegado al segundo tiempo con dos goles de ventaja, pero lo hizo con un empate.

En el segundo tiempo, con el carrusel de cambios, el Astorga se descosió más que el C.D Barco, que pasó a dominar casi todo el tiempo el balón. Los locales llegaban poco más por empuje de los extremos que por construcción del centro del campo.
Cuando parecía que el partido acababa en empate, a falta de tres minutos, Canito peleó un balón que arrastró hasta la esquina y, desde allí, tiró un pase a la línea que Cervero estuvo listo para rematar. Era el minuto 43 y ya no hubo tiempo para más.
