En 2025, la Dirección General de Tráfico (DGT) contabilizó 96 siniestros mortales en los que fallecieron 108 personas y 349 sufrieron heridas que requirieron hospitalización, según el balance provisional de seguridad vial.
Este balance recoge los siniestros registrados en las vías interurbanas entre el 1 de enero y el 31 de diciembre del pasado año, así como el de personas fallecidas o heridas graves en el siniestro o en las 24 horas posteriores al mismo.
Respecto de 2024, los datos reflejan una disminución de 19 fallecidos menos (-15 por ciento). Es el segundo valor más bajo desde 2015, solo mejorado por el de 2019, y con la salvedad de que las cifras de 2020 y 2021 no son tenidas en cuenta al estar distorsionadas por la pandemia.
Estas cifras se enmarcan en un contexto de aumento en el número de desplazamientos de largo recorrido, que el año pasado crecieron un 4,04 por ciento respecto a 2024 en Castilla y León, hasta alcanzar los 49,44 millones de movimientos, récord absoluto. La tasa de siniestros mortales por millón de desplazamientos se ha situado en 1,9, el valor más bajo de toda la serie.
En 2025 se contabilizaron 36 días ‘blancos’, sin ninguna víctima mortal en las carreteras a nivel nacional, una cifra superior a los 28 días sin fallecidos de 2024, un dato que refleja una tendencia positiva en la reducción de la siniestralidad vial.
De los 108 fallecidos, el 72% ocurrieron en vías convencionales. Estas cifras muestran que las carreteras sin desdoblar son las más peligrosas y que tres de cada cuatro fallecidos se producen en carreteras secundarias.
En cuanto al perfil de las víctimas, las personas conductoras siguen siendo las más afectadas, representando el 69 por ciento del total de fallecidos, con 75 víctimas mortales. Los pasajeros ocupan el segundo lugar, con 24 fallecidos (el 22 por ciento), seguidos por los peatones, que suman 9 muertes, lo que equivale al 8 por ciento del total.
Respecto al medio de desplazamiento, destaca que los vehículos tipo turismo son los que acumulan el mayor número de fallecidos (60, el 55 por ciento del total) lo que supone una disminución de 18 víctimas mortales menos con respecto a 2024. 30 personas lo fueron en autopista y autovía, frente a 78 en el resto de vías interurbanas.
Se ha producido un ligero aumento de fallecidos en furgoneta, con 7 víctimas mortales, 1 más que en 2025. Destaca también que una persona ha fallecido en autobús, demostrando que es un medio de transporte muy seguro.
Los usuarios vulnerables continúan siendo los más afectados por los siniestros viales, concentrando el 28 por ciento de las víctimas mortales, es decir, 30 fallecidos, uno menos que en 2024.
Dentro de este grupo, las motocicletas son las que mayor número de fallecidos registra con 20, 2 menos que en 2024. De los 20 motoristas fallecidos, 3 lo fueron en siniestros que tuvieron lugar en autopista y autovía, igual que en el año 2024. En vías convencionales se concentraron 17 personas fallecidas, 2 menos en relación con el pasado año.
En cuanto a los peatones, las víctimas mortales ascendieron a 9, con un aumento del 80 por ciento (+4) respecto a 2024. 2 de los peatones atropellados fueron en autopistas o autovías y 7 en carreteras convencionales, igual y 4 más respectivamente que en 2024.
Según el tipo de siniestro, la salida de vía es el tipo de siniestro con mayor número de personas fallecidas (55), misma cifra que el año anterior, representando el 51 por ciento del total. Por su parte, las colisiones frontales concentran el 17 por ciento de las personas fallecidas (18), una disminución del 49 por ciento (-17) respecto al 2024.
El no uso de accesorios de seguridad sigue suponiendo un elevado número de víctimas mortales: 14 fallecidos no hacían uso del dispositivo de seguridad en el momento del siniestro. Uno de cada cuatro fallecidos en turismo y furgoneta no utilizaban el cinturón de seguridad en el momento del siniestro.
Respecto al grupo etario, la franja de más de sesenta y cinco años es el que registra el mayor número de personas fallecidas con 28 víctimas mortales, 11 menos que en 2024 y representando el 26% del total de fallecidos.
En cuanto a la localización de los siniestros, Burgos y León registraron las mayores cifras de víctimas, con un 18 y un 17 por ciento respectivamente, del total. Le siguen Segovia, Valladolid y Zamora con un 13% del total respectivamente. En el extremo opuesto, Ávila y Soria fueron las regiones con menores cifras de víctimas mortales.
En las provincias de Burgos, Segovia y Valladolid el número de fallecidos aumentó respecto a 2024; destacando Segovia con 9 fallecidos más. En Ávila, León, Palencia, Salamanca, Soria y Zamora el número de fallecidos disminuyó, destacando León con una disminución de 10 fallecidos respecto a 2024.



