La Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Astorga, en el marco de la programación navideña, apostó este año por la instalación, en la sala de exposiciones del Teatro Gullón, de un belén articulado y artesano que llegaba a nuestra ciudad de la mano de Fernando Celada, una obra de arte que ofrecía un auténtico recorrido por nuestros pueblos y tradiciones.
Tras casi un mes instalado en nuestra ciudad, ya que se inauguró el 13 de diciembre y se cerró, después de una ampliación, el pasado 12 de enero y habiendo recibido el Premio Ruta de Belenes de la Asociación Belenista Leonesa, casi 6.600 personas han visitado este impresionante belén elaborado con cariño y mimo por un cuidadoso Fernando Celada que ha registrado el número de personas que se han acercado hasta el Gullón.
Según los datos facilitados a esta redacción, han sido un total 6590 personas las que han disfrutado del belén, con picos incluso de más de 400 visitantes al día llegando un día a registrar 502 personas. Especialmente notables han sido las excursiones con grupos procedentes de El Burgo Ranero, Valencia de Don Juan, Destriana, La Robla, Pola de Siero, Val de San Lorenzo o de nuestra ciudad con visitas de las residencias, las Cinco Llagas, el Centro de Día del Alzheimer o los colegios Santa Marta y González Álvarez.
Respecto a la procedencia, ha habido mucho visitante de la provincia y la comunidad pero el registro muestra también personas llegadas desde Madrid, Alicante, Tarragona, A Coruña, Vizcaya, Lérida, Asturias o Sevilla, entre otras, incluso más allá de nuestras fronteras con algunos visitantes de Alemania, Colombia, Cuba, Ecuador, Estados Unidos, Francia, Portugal o Italia.
Desde la Concejalía de Cultura mostraron su satisfacción por el gran éxito que ha tenido esta propuesta que “ha generado mucho movimiento en la ciudad ya que han sido muchos los grupos que han venido a disfrutar del belén, las luces y todas las cosas que tiene nuestra ciudad en cuanto a patrimonio y gastronomía”, apuntó Valle que recordó que tras los dos últimos años en los que el Ayuntamiento había colocado distintos belenes en locales cedidos para la ocasión pero que este año se apostó por este gran belén “porque, y así se ha demostrado, era una preciosa propuesta para nuestra ciudad que sabíamos que iba a cosechar mucho éxito”.
Tras más de dos semanas de montaje, el belén abría sus puertas el 13 de enero y entre sus escenas articuladas pudimos encontrar muchos ‘guiños’ a Astorga ya que, como explicaba el propio Fernando, tenemos “a Riancho con las castañas, las fuentes y otros espacios de la ciudad, en un montaje en el que dedico mucho espacio a los oficios, sobre todo aquellos que se han perdido y que los más pequeños no conocen”, afirmaba su autor.
La siega, la matanza o la elaboración del vino se ‘colaban’ en este belén que ahora se despide por todo lo alto y que, más allá de un nacimiento, buscaba mantener viva la tradición y ofrecía un viaje por nuestros pueblos.


