Un grupo de alumnos del colegio Paula Montal de Astorga se desplazaba este martes a San Esteban de Nogales, una de las áreas afectadas por los incendios del verano pasado, para contribuir a la recuperación forestal con la plantación de árboles donados por viveros de la zona.
Los alumnos de 9 y 10 años han trasplantado lavanda (que ellos mismos han sembrado y cuidado en el colegio) y han plantado chopos, álamos y pinos para reforestar una zona en la que el fuego calcinó prácticamente todos los árboles que había. Esta propuesta está inmersa en un proyecto que están llevando a cabo desde hace meses en el centro, principalmente desde el área de Matemáticas, titulado “Raíces entre cenizas, alas para despegar”.
Según detallaba la profesora responsable de la actividad, “la jornada de reforestación ha transcurrido tal y como estaba previsto y, este éxito ha sido gracias a la respuesta por parte del ayuntamiento de San Esteban de Nogales y de los alumnos, que han facilitado enormemente la puesta en práctica. El gran mérito es de ellos; su implicación y la ilusión por devolver la vida a esta zona han sido, desde el primer día, el verdadero motor del proyecto».
La actividad ha podido llevarse a cabo gracias la gran acogida del proyecto por parte del Ayuntamiento de San Esteban de Nogales y a la generosa respuesta de todos aquellos negocios que han querido colaborar con la iniciativa de forma altruista mediante donaciones (de servicios o del material para plantar). Algunos de ellos son: Vicente Cabello Espina, Autocares Gelo y Viveros MCR (Villamor de Órbigo).



