Este domingo, 8 de noviembre, se celebra el Día de la Iglesia Diocesana que, bajo el lema “Dios cuenta contigo”, quiere ser una llamada al compromiso desde la gratitud, ya que, la vida de las diócesis y parroquias solo se entiende desde la respuesta corresponsable de todos los bautizados, cada uno desde su propia vocación y estado de vida. La campaña del Día de la Iglesia Diocesana 2026 pivota en torno a mensajes clave del papa León XIV en su visita a España el pasado mes de junio, un viaje apostólico en el que el Santo Padre destacó la importancia del compromiso de todo el Pueblo de Dios “aportando cada uno su don para la misión común”, consciente de que “una fe que no se traduce en el compromiso cotidiano de transformar las realidades diocesanas se convierte en un museo del pasado”.
El Administrador Diocesano, Javier Gay, y el ecónomo de la Diócesis, Celestino Mielgo, invitaban a todos los diocesanos a participar en este día “ porque la iglesia diocesana es la realidad más concreta en la que vivimos nuestra fe y nuestras parroquias tienen necesidad de nuestra ayuda y colaboración”, destacó Gay. El administrador diocesano destacó el ejercicio de transparencia que se realiza siempre con motivo de este día y recordó que en nuestra diócesis hay 500 parroquias que no llegan a los 100 habitantes “que bien merecen nuestra ayuda”, al tiempo que planteó el reto de caminar hacia la autofinanciación. Este domingo, por tanto, habrá una colecta especial en todas las parroquias de la Diócesis y el Administrador Diocesano presidirá la misa de las 12 horas en la Catedral manteniendo además activos los canales habituales de donaciones por bizum o en www.donoamiiglesia.es.
Como es habitual coincidiendo con esta celebración, la Iglesia Diocesana hace balance de su actividad del 2025 en las distintas áreas y repasa las cuentas del pasado año arrojando unos ingresos de 11,7 millones de euros –frente a los casi 9 millones de 2024-, unas cuentas que cuadran con los gastos aunque en este ámbito hay un apartado de “capacidad de financiación” que sería una especie de remanente o reserva que supera los 2,5 millones.
La asignación tributaria sigue siendo la principal fuente de ingresos de la Diócesis de Astorga con algo más de 4,8 millones de euros (el 41,12% del total) mientras que la aportación de los fieles supera los 2 millones de euros, casi el 18%, y el apartado de otros ingresos corrientes –por servicios o subvenciones- supone casi el 17% con 1,9 millones. Algo más del 19% fueron ingresos por patrimonio y otras actividades (2,2 millones euros) y un casi 6% de ingresos extraordinarios (667.000 euros).
En el otro lado de la balanza está el apartado de gastos –mismo importe que de ingresos-, de los que más del 45% (5,3 millones) se destinaron a conservación de edificios y gastos de funcionamiento. Algo más del 17% de los gastos (2 millones) fueron para las retribuciones del clero más otros 1,2 millones (10%) para el personal seglar; casi un 3% (318.000 euros) fueron para acciones pastorales y asistenciales y el resto se destinó a aportaciones a los centros de formación (2,5%, casi 300.000 euros) y otros gastos extraordinarios (23.000 euros). En este apartado, la partida más cuantiosa, que supone el 22% con más de 2,5 millones de euros, es la capacidad de financiación que sería el ‘colchón’ o reserva con el que cuenta la Diócesis.
En comparación con los últimos años, cabe recordar que en el año 2024 los ingresos fueron de casi 9 millones de euros, lo que supone casi un 31% más. En el año 2023 los ingresos superaron los 6,8 millones de euros y en 2022 los ingresos superaron los 7 millones de euros. Mielgo detalló que este incremento se debe a la incorporación en las cuentas de los colegios con sus gastos de funcionamiento y mantenimiento y a que se ha mejorado el programa de contabilidad ofreciendo unos datos más precisos.
Pero más allá de los números, el Ecónomo Diocesano quiso poner en valor todas las actividades y la asistencia que a lo largo del pasado año se han desarrollado en nuestra Diócesis que cuenta con una población de unos 235.000 habitantes atendida por 169 sacerdotes, 171 religiosos y religiosas, 286 catequistas, 69 monjas y monjes de clausura y 2 seminaristas. En total, la Diócesis de Astorga cuenta con 974 parroquias (y 10 monasterios) extendidas en un amplio territorio.
El pasado año se celebraron en la diócesis 528 bautizos, 622 comuniones, 408 confirmaciones y 107 matrimonios y, en la parte cultural, destacan los 33 bienes de interés cultural con los que cuenta nuestra diócesis, las 12 fiestas religiosas con declaración de interés turístico o los 17 proyectos de rehabilitación en marcha. En lo referido a la actividad misionera, contamos con 352 misioneros más una familia en misión y en la parte educativa hay 12 centros católicos concertados, con 4.681 alumnos, 59 trabajadores y 440 personal docente.
Aunque sin duda ‘la joya de la corona’ de la Diócesis de Astorga es su actividad caritativa y asistencial ya que el pasado 2025 se atendió a casi 50.425 personas –frente a las 15.000 del anterior- a través de 34 centros destacando especialmente la labor de Cáritas -que con 206 voluntarios atendió a más de 6.876 personas-, Manos Unidas -con 225 voluntarios- o los diez centros para mitigar la pobreza que atendieron a 5.635 personas. Hay además 12 casas para ancianos, enfermos crónicos y personas con discapacidad con 1.192 personas atendidas el pasado año, además de un centro para emigrantes, refugiados y prófugos (545 atendidos), tres centros de menores (157 atenciones), un centro de rehabilitación de drogodependientes (2.203), un espacio para promover el trabajo (707 personas) y un centro para la promoción y defensa de la familia (634). Más allá de nuestras fronteras, la Diócesis cuenta con cuatro proyectos de cooperación al desarrollo, dos de Cáritas y dos de Manos Unidas.



