El actual alcalde, sin comunicación al público, convocó para el pasado viernes un pleno (lo integra toda la Corporación), con el fin de aprobar un convenio, con menos de 24 horas de antelación, sin haber pasado los expedientes por comisión informativa y sin tiempo material para poder analizar la copiosísima documentación. Dicho convenio se establece con la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente (Somacyl). La manera de actuar el actual alcalde, de forma descuidada y expeditiva, en este caso no tiene justificación alguna. Pues de los pormenores de este convenio tiene conocimiento desde, al menos, el 12 de septiembre de 2025, ¡han pasado ocho meses sin dar cuenta de nada, sin informarnos de nada y nos cita para su votación con menos de 24 horas!
El convenio en principio cuenta con varios aspectos positivos, dado que contempla la finalización de la sustitución de antiguas redes de agua de fibrocemento, (cabe recordar que tanto las redes arteriales, como la mayor parte de las secundarias, la nueva captación de agua con sus depósitos, etc., fueron ya renovados en diversos mandatos). Esta sustitución de antiguas redes de fibrocemento, en varias calles, ha sido continua en varias legislaturas, en la precedente, la última en la calle Plinio el Joven. También contempla este convenio la sustitución y digitalización de los contadores. Ofrecen serias dudas, no solo para nosotros sino para la Intervención municipal las tarifas que se aplicarían a los ciudadanos por la renovación y lectura de nuevos contadores. Su importe, será financiado por tres instituciones, la Junta, la Diputación y el Ayuntamiento: las dos primeras con un monto de 1.449.934 € y la municipal 362.483,33 €.
De la manifiesta ilegalidad, en la manera de actuar con este expediente, ha sido advertido el actual alcalde por todos los órganos de fiscalización obligatoria municipal. Con, al menos, dos informes, de Secretaría e Intervención. En el de Secretaría se indica que la convocatoria de este pleno “en el presente supuesto no está suficientemente acreditada la urgencia, habida cuenta del tiempo desde que constan en el ayuntamiento las cuestiones que se tratan” /…/, estimándose que ello podría conllevar “la nulidad de los actos derivados de este Pleno”.
El informe de Intervención manifiesta que la “liquidación del presupuesto de 2025 acredita un incumplimiento de la Regla de Gasto de 1.058.133,66 €” (ya advertimos a los astorganos que el actual gobierno municipal estaba ocultándoles cuestiones serias, con su propaganda a la hora de presentar los presupuestos de este año), y que toda repercusión económica, por ello, ha de ser evaluada previamente. Asimismo expone que “existe riesgo de desequilibrio económico” y otras cuestiones que llevan a la Intervención municipal a fiscalizar el expediente “con reparo suspensivo”, con el siguiente efecto: “Se suspende su tramitación hasta que los reparos sean solventados”. También se hace constar que se carece del preceptivo informe de la Tesorería municipal.
Por lo anteriormente expuesto, pese al descuido del actual regidor municipal, el último de 32 alcaldes de la autonomía en tramitar el expediente relacionado con la mejora en el abastecimiento agua, aunque fue advertido por SOMACYL el 10 de abril que debía enviarlo aprobado antes del 30 de ese mismo mes, parecía razonable, que dado que ya estaba fuera plazo, diera al Pleno unos días más para que pudiéramos mirar a fondo este expediente, y resolver cuantas deficiencias y reparos fuera posible. Petición no atendida, por lo que estimamos oportuno, a la hora de votar, optar por la abstención.
Grupo Municipal Socialista




