Astorga ya vive la Piñata 2026. Este viernes arrancaban oficialmente las celebraciones y lo hacían, como es habitual, con el gran desfile de los centros escolares que este año eran aún más protagonistas ya que eran los encargados de dar el pregón. Soles, lunas, estrellas, el planeta Tierra… todos ataviados para conmemorar el gran eclipse de sol que se producirá el 12 de agosto y que se podrá disfrutar especialmente en la provincia de León.
Los niños y niñas acompañados de sus docentes se daban cita en el patio del Seminario para acudir todos juntos, acompañados de las charangas, hasta la Plaza Mayor donde les esperaba el numeroso público y los miembros de la Corporación Municipal. Alegría, luz, color, diversión y simpatía con un sol radiante para dar inicio a la fiesta. Los centros habían designado a varios alumnos que, acompañados de algún ‘profe’, fueron los encargados de subir al balcón donde fueron recibidos por el alcalde y el concejal de Fiestas. El regidor puso en valor que el González Álvarez hace unos años empezara saliendo con los niños el viernes, una iniciativa a la que pronto se sumaron el resto de centros. “Con el nombramiento de los colegios como pregoneros queremos no solo distinguir su alegría y esfuerzo sino también su buen hacer y demostrar que la unión de estos centros es la unión de la ciudad”.

El edil Borja González animaba a los pequeños que esperaban en la Plaza Mayor y lanzó un mensaje merecido de reconocimiento a los profesores y las familias al tiempo que animaba a todos a disfrutar de estos días “en los que están prohibidos los deberes”.
Representantes del Blanco de Cela, González Álvarez, Paula Montal, Santa Marta, La Salle y Santa María Madre de la Iglesia pregonaron, en verso, que «hoy no mandan los libros, ni los deberes, ni el despertador. Nuestros patios se han quedado vacíos porque el sistema solar entero, se ha mudado a la plaza Mayor. Hoy miramos al cielo porque el futuro está en nuestras manos».
«Desde nuestros coles traemos una noticia especial: este año el carnaval va a ser astronómico y sideral. De todos los coles nos hemos unido, formando un sistema jamás conocido», afirmaban a coro. «Traemos estrellas y soles que brillan más que el oro de los romanos, lunas plateadas que hacen que el corazón nos lata y tierras que giran locas esperando la piñata. Sabemos que el 12 de agosto el cielo se va a oscurecer, que un eclipse total en Astorga vamos a ver… Pero antes, mirad vuestras calles, ya huelen a chocolate y diversión. Preparaos para el gran desfile, ponedle mucha pasión. Que el sábado saldremos miles, con plumas y purpurina, siendo el mejor carnaval que todo el mundo imagina».
Así, los seis colegios de Astorga «os pedimos que por unos días: vuestra alegría eclipse a las penas, que la música sea nuestra gravedad, los caramelos sean los meteoritos y que reine el carnaval. Olvidad la vergüenza ya, por el eclipse que viene y por la fiesta actual: ¡gritad con nosotros! ¡Que viva la piñata! ¡Que comience el carnaval!».

Las celebraciones continúan por la tarde, desde las 18 horas, con carnaval infantil en el Pabellón de Rectivía con música, la marioneta Manolo y chocolatada.
Más fiesta
La diversión y la alegría continúan este sábado comenzando con la Piñaruta Motera Carnavalera organizada por Motoclub Astorga que recorrerá, desde las 12:30 horas, las calles de la ciudad calentando motores para el vermú charanguero (13 horas) que despierta el carnaval con diferentes rutas de animación por los bares del centro de nuestra ciudad.
A las 17 horas será el momento más esperado: el Gran Desfile de Piñata 2026 con la participación de más de medio centenar de grupos llegados desde múltiples rincones de toda la región leonesa y de provincias cercanas y que, un año más, cuenta con colaboración de la Agrupación Local de Voluntarios de Protección Civil, Cruz Roja y Radioaficionados de Astorga y que repartirá 4.400 euros en premios.
El recorrido, precedido de A Ras de Suelo, será el habitual con salida desde la plaza de Santa Colomba para enfilar la avenida de Las Murallas y Ponferrada y luego continuar por la calle León, Alcalde Pineda, Puerta Obispo, Villafranca y enfilar a continuación la calle Los Sitios, plaza Santocildes y terminar en la Plaza Mayor. Así, las calles se irán llenando con la alegría carnavalera, el colorido de los disfraces y el sonido de la música.
Alrededor de las 19:30 horas, cuando vayan llegando los grupos, animará el ambiente la “Macro-Disco Asturic Show 2.0” para bailar al mejor ritmo de Piñata 2026, con muchas sorpresas, y la entrega de premios, sobre las 20:30 horas, estará cargada de humor y un poco de caos gracias a Ángela Canalla.
La fiesta no parará ya que a las 23 horas llegará la Gran Orquesta Marbella que, a las 2 de la madrugada, dará paso a la música de Macro-Disco Asturic Show 2.0 culminando a las 3:15 horas, aunque la diversión continuará en los bares de Astorga que ese día tendrán, de forma excepcional y autorizado por la Junta, horario apertura ilimitada.
Piñata
El domingo 22 será el momento de la despedida que se encargará de animar, desde las 18:15 horas, el astorgano ZamoClown con su “Gran Circo Renacimiento” en la Biblioteca a las 18:15 horas (entrada libre hasta completar aforo). Antes del gran punto y final, a las 19:30 horas, será el desfile de despedida del Carnaval 2026 desde la Plaza Eduardo de Castro seguido del espectáculo de fuego, luz y color de A Ras de Suelo en la Plaza Mayor (20:30horas). El colofón será la quema de la Piñata, realizada por la Brigada de Obras -con la colaboración del personal de la Ludoteca Municipal- con un impresionante espectáculo pirotécnico.
Desde la Brigada de Obras, sin querer desvelar el misterio de la Piñata, Manolo García explicó que quiere ser una crítica a los políticos. «La política se ha convertido en un carnaval malo, sin música ni gracia. Un espectáculo de insultos, mentiras y miradas al contrario, nunca al problema. Gobernar ya no es construir, y oponerse tampoco: es estorbar, bloquear y gritar más alto que el de enfrente. Todo muy adulto, muy responsable», afirma.
«En medio de este incendio global y local, aparece nuestro gran drama, digno de sainete: la escalera del Bastión. Un arreglo, una mejora, que ha incendiado las redes sociales de Astorga con una pasión que ya quisieran para hablar de la imposibilidad de acceder a una vivienda, una guerra sin sentido, apagones o incendios. Se discute cada escalón como si en él se jugará el futuro de la humanidad». Por ello, «este carnaval proponemos quemar la hipocresía, la indignación selectiva, las prioridades mal colocadas. La escalera es una excusa perfecta para no hablar de lo que realmente ahoga».

EL CARNAVAL DE LA ESCALERA (por la Brigada de Obras)
Carnaval siempre fue burla, sátira, un espejo deformado donde reírnos de nuestras propias miserias para, al menos por un instante, entenderlas mejor. Este año, sin embargo la sátira se escribe sola.
Vivimos en un mundo en apagón permanente: a veces se va la luz, casi siempre se apaga el juicio. Más de 100.000 muertos en una guerra que ya nadie explica, porque explicar obliga a pensar. Fuegos forestales que nos han azotado de cerca, tan cerca que aún huele a ceniza. Cárceles llenas de corrupción, da igual el color del traje o la bandera: todos prometían limpiar y acabaron manchados.
En este paisaje desolador hay otro problema estructural que merece atención real: la vivienda. Jóvenes que trabajan, estudian, se esfuerzan… y aun así no pueden emanciparse. Alquileres imposibles, sueldos ridículos, promesas políticas recicladas legislatura tras legislatura. Se habla de futuro mientras se le niega un techo. Pero eso sí, el problema nunca es urgente; siempre puede esperar.
La política se ha convertido en un carnaval malo, sin música ni gracia. Un espectáculo de insultos, mentiras y miradas al contrario, nunca al problema. Gobernar ya no es construir, y oponerse tampoco: es estorbar, bloquear y gritar más alto que el de enfrente. Todo muy adulto, muy responsable.
Mientras tanto, redes sociales y periódicos se han convertido en jaurías bien organizadas: unos contra otros, siempre atentos al mínimo detalle que permita morder. Y ahí, en medio de este incendio global y local, aparece nuestro gran drama, digno de sainete: la escalera del Bastión.
Si, la escalera. Ese monumento involuntario a la nimiedad elevada a categoría de problema de Estado. Un arreglo, una mejora, que ha incendiado las redes sociales de Astorga con una pasión que ya quisieran para hablar de la imposibilidad de acceder a una vivienda, una guerra sin sentido, apagones o incendios.
Una mejora. Un arreglo. Un puñado de peldaños. Y Astorga arde. Se discute cada escalón como si en él se jugará el futuro de la humanidad. Se grita, se insulta, se miente. Se toma partido como si la Escalera fuera una trinchera. Y así, mientras debatimos si el escalón es alto, bajo, feo o bonito, el mundo sigue ardiendo a nuestro alrededor, y ni vivienda, ni futuro, ni respuestas.
Este carnaval proponemos quemar algo más que disfraces viejos. Quemar la hipocresía, la indignación selectiva, las prioridades mal colocadas. Reírnos de la escalera no porque no importe, sino porque importa exactamente lo que es: una excusa perfecta para no hablar de lo que realmente ahoga.
Tal vez, entre risas y sátira, recordemos que construir un mundo más feliz exige algo más que discutir escaleras: exige mirar más allá del peldaño que tenemos delante y decidir, de una vez, hacia dónde queremos subir.


