SIN PASIÓN – Eduardo Sáez
Tranquilas la almas, que no hablaré de urdas ni ademuces ni siquiera de angroises, que ya bastante saturadas tenemos las opiniones, pública y publicada de expertos en seguridad ferroviaria de todo pelo y algún zarzal.
Hablo de un ferrocarril más doméstico y más cercano que con gran pompa y boato anunció la Junta para comunicar el polígono de Villadangos con la vía férrea León-Monforte. El ramal construido para dar salida a la producción de la fábrica montada para sustituir a Vestas ha sido la gran aportación ferroviaria en la provincia de los últimos veinte años al oeste de la capital.
Bueno, pues resulta que después de hacerle a la empresa en cuestión una pasarela de raíles para uso exclusivo por veinte milloncejos del ala, resulta que ahora se nos anuncia que va a restringir la actividad a través de un expediente de regulación temporal de empleo.
Parece el sino de esta provincia. Las escasísimas iniciativas de actividad y empresa que nacen en Cazurlandia, acaban siendo fules. Y eso no es lo peor. Lo peor es la hartura de sermones que los gobernantes prodigan ante la actuación al nacer. Ahora, ante el ERTE, callarán como muertos. Muertos que ya huelen.



