La victoria era este sábado prioritaria y aunque fuera renqueando y pidiendo la hora, el Astorga volvió a sumar tres puntos contra un rival directo por mantener la categoría y seguir fuera de puestos de descenso.

Y eso que los de Lago no fueron en casi ningún tramo del partido superiores a la Unión Popular, que llegó escoltada por cerca de un centenar de aficionados. El míster astorgano sorprendió con una alineación sin centrales ni delanteros centros natos: por delante de Llamazares ocupando el centro de la zaga se colocaron Selles y Jesu y en los laterales Ceinos y Sergio; en el centro del campo puso a Kanté y Ivi Vales y Javi Álvarez Nistal con Albertín y Adri en bandas y más arriba Ayub. En el descanso entraron Mario y Ribeiro por Ayub y Adri y en otra ventana de cambios en el 74 se sentaron Ivi Vales, Kanté y Albertín y salieron al campo Canito, Aleixo y Jony.

El Astorga cedió desde el principio a la Unión Popular el dominio del balón. Es cierto que la verticalidad era de los locales que, teniendo menos tiempo el juego, llegaban con más peligro al área rival que los asturianos.

A partir del minuto 20, el Astorga fue ganando metros y la posesión ya no era tan abrumadora para el Langreo. Así, en el 38, llegó una jugada de fe de Adri, que peleó un balón para que no se fuera por la línea de fondo, se zafó de su marca, llegó al área y allí, ante la presencia de otro defensor, cayó. El árbitro entendió penalti a pesar de las continuas protestas langreanas. El mismo Adri lo lanzó muy ajustado al palo y aunque el portero asturiano intuyó la trayectoria y llegó a rozar la bola con los dedos, acabó en gol.

En el segundo tiempo el guión se mantuvo. El Langreo convirtió en asedio su búsqueda del empate. Y aún más cuando en el 65 el Astorga se quedó con 10 por expulsión de Ribeiro.

Lago introdujo cambios para tratar de contener la marea asturiana que por falta de acierto rematador no logró en un par de ocasiones algo más.
Ya se había mostrado la tablilla con los cinco minutos de prolongación cuando en una pugna entre Llamazares y Nacho López en el área pequeña, acabó con el delantero del Langreo en el suelo inconsciente y con una brecha. El árbitro no apreció nada, pero el juego se paró para atender al futbolista asturiano por el que en un momento se temió lo peor. Tras una primera atención in situ, y recuperada la consciencia, fue evacuado en ambulancia y se jugaron los cinco minutos restantes sin novedad en el marcador y con la preocupación por la salud del jugador visitante.



