SIN PASIÓN – Eduardo Sáez
Sin ser un tifosi agresivo, sí que me gusta que gane el equipo de mi pueblo, la Cultural (no estamos para cohetes, precisamente), y sobre todo, las selecciones de mi país; pero ante el inminente campeonato del Mundo de fútbol, voy a ser objetor momentáneo de ese forofismo y mi deseo es que el equipo nacional se vuelva cuanto antes; en la fase de grupos, a poder ser.
El motivo es ver la vergüenza que supone el trato que ya algunas selecciones están recibiendo a su llegada a EE.UU. Futbolistas de Senegal chequeados en la pista del aeropuerto y no en la terminal; un árbitro somalí con la entrada prohibida… y esto no ha hecho más que empezar. Lo siento por Canadá y México, pero la FIFA debería hacer algo en este sentido y no permitir que a las personas que van a competir bajo su bandera se les humille o maltrate por origen, color de piel, religión…
No creo que sublimar en el deporte la rivalidad bélica sea oportuno; es más, va contra el espíritu del olimpismo griego, que precisamente paraba las guerras para disputar los juegos. Pero si aquí se ha bloqueado a Rusia, parecería lógico hacerlo con países como Israel o el propio EE.UU, salvo que hagamos leyes a medida.
Aviso a navegantes: en 2030 España y Portugal también coorganizan una fiesta de estas con Marruecos. Que para entonces no tengamos que pasar vergüenza vicaria nosotros.



