Ricardo Magaz – La Espada y la Pluma
Montserrat González y su hija, Triana Martínez, condenadas junto a la expolicía local Raquel Gago por el asesinato a tiros de Isabel Carrasco en 2014, han pedido traslado de prisión. Nada como cambiar de paisaje cuando el reglamento penitenciario empieza a pesar.
Después de peregrinar, entre sanciones y mala conducta, por las cárceles de León, Valladolid y Asturias, las dos mujeres decidieron tomar aire nuevo y recalar, a mediados de junio, en el mediático penal madrileño de Alcalá Meco. Triana quiere ampliar estudios y cursar un máster en telecomunicaciones en una universidad de la capital.
Antes tuvieron que esperar en Villabona a cumplir otro castigo disciplinario: grabaron sin permiso una videoentrevista en el locutorio de la prisión para el documental de HBO “Desde la celda: crimen en León”, estrenado en mayo. Ante la cámara, leyeron un comunicado redactado por su abogado, en apariencia una petición de perdón por el asesinato.
Un excelente documental de la productora Dadá Films, en el que participé analizando el caso, y que sus responsables quieren impulsar hacia las nominaciones de los Goya de 2027 en su categoría.
Ni en sus sueños más febriles imaginaron Montserrat y Triana que aquellos cuatro disparos —uno falló y no llegó a salir del revólver humeante— iban a dar tanto juego. La justicia dictó sentencia; la historia pide butaca.



