El 18 de marzo a las tres de la mañana comienza el incendio en una nave con residuos plásticos y neumáticos en el municipio de La Bañeza, a día de hoy, el siniestro sigue activo sin que se tengan noticias de las toneladas calcinadas y del impacto ambiental que está teniendo.
El humo y las cenizas está contaminando el aire y poniendo en peligro la seguridad y la salud de miles de personas en el entorno de La Bañeza y sus comarcas, llegando incluso en algunos momentos al valle del Tuerto, Sequeda y Astorga provocando una situación inaceptable e insostenible.
Después del tiempo transcurrido, ¿Cómo es posible que todavía no se haya informado a la ciudadanía de manera real sobre la peligrosidad del incendio? ¿Se ha analizado la calidad del aire? ¿Sí se ha hecho porque no se ha dado información pública sobre estos análisis? ¿Porque el Ayuntamiento de La Bañeza no ha desmantelado este depósito que parece ilegal?
El gobierno de Castilla y León lejos de tomar las medidas oportunas para evitar los incendios oferta continuamente la región como un lugar adecuado para recibir todo tipo de residuos de otras comunidades o países, un ejemplo claro es el vertedero que se pretende construir en San Justo de la Vega.
Debido a esta política han aumentado los incidentes en instalaciones de residuos de todo tipo. Por el contrario, las medidas legales, administrativas y económicas se postergan. Ni las normativas ni las tasas medioambientales se han adaptado a los tiempos mientras los mecanismos de control y sancionadores se debilitan constantemente.
La Junta de Castilla y León no han adoptado las medidas adecuadas para evitar que vuelva a producirse un caso similar y ya son dos en la provincia de León en pocos años, RMD y La Bañeza.
Este tipo de incendios están siendo habituales mientras se incentiva la misma política de gestión y se deja de lado la dotación de medios de vigilancia y sanción.
Ecologistas en Acción exige que la Junta de Castilla y León asuma sus responsabilidades, se favorezca la prevención, los controles e inspección de los gestores y extienda la responsabilidad del productor en la gestión de los residuos.



