PIEDRA DE AFILAR – Enrique Ramos
La incorporación de los estudios de medicina a la carta de especialidades que se pueden estudiar en la Universidad de León está siendo un boom. Para 80 plazas que tendrá la nueva facultad en su primer año de vida, ha habido más de 4.000 aspirantes. La Junta de Castilla y León ha decidido que como lo que faltan son médicos, hay que fabricarlos y como no llega con las fábricas de doctores de las universidades de Valladolid y Salamanca, vamos a poner otras dos en Burgos y León.
Y está bien, no digo yo que no, pero dado que nos faltan ahora los médicos, largo nos lo fiais si los jóvenes que compiten hoy por uno de esos 80 pupitres van a ser la solución a nuestros problemas. En el mejor de los casos podrán ejercer sus dotes curativas dentro de siete años. Igual esta previsión había que haberla tenido hace precisamente siete años para que los galenos egresados pudieran estar prescribiendo remedios ya.
Eso, contando con que los médicos que vamos a fabricar se queden aquí. Esta tierra es, para muchas cosas, una gran potencia intelectual, y al tiempo una enorme fuente de emigración de personas capacitadas. Sospecho que, ahora también, vamos a formar médicos para que ejerzan en otro lado.



