PIEDRA DE AFILAR – Enrique Ramos
A falta de cosas más jugosas por las que pelearnos, hemos acabado lanzándonos los libros de historia a la cabeza. En San Esteban de Gormaz se juntaron allá por 1187 unos representantes en asamblea un año antes de las Cortes de León. Un alcalde, o un edil, o alguien muy relacionado, le va con el cuento a la Junta y la Junta, que derrocha con los amigos todo lo que escatima al resto, les dice que sí, que adelante, que lo de Gormaz fue muy gordo y un año antes de lo de León, que el parlamentarismo es tan soriano como el torrezno y que ahí van 200.000 euretes. Y en León se aprestan a decirle “Eh, que esos fueron cuatro noblotes que se juntaron a comer un cordero. Que como esa aún antes hubo en Benavente, o en Salamanca”. Y ya si nos ponemos estupendos, en Tuy en 1170, hubo otra. 17 años antes de la jira de Gormaz. Así que, lo de “ser inventores” de los parlamentos representativos vamos a dejarlo, que puede tener muchos padres
De esta “batalla de las Cortes” nos quedan claras dos cosas: una, que la competencia histórica e intelectual de la Junta es de nivel cuñado (no solo por esto) y dos, que mientras los que saben están luchando por desarrollos de tejido productivo moderno y viable, aquí seguimos gastando energías en glorias tan remotas como inciertas.




