SIN PASIÓN – Eduardo Sáez
Parece ser que la anécdota es apócrifa y que María Antonieta nunca dijo tal cosa, pero como ha pasado a la historia y viene bien para ilustrar la actual situación española, la repito. Cuando las turbas revolucionarias parisinas se acercaban a palacio en el final del siglo XVIII pidiendo pan, atribuyen a la reina la frase “¿No tienen pan? Que coman pasteles”.
Estamos a punto de que el presidente del Gobierno de España nos lo diga también: trabajadores a los que su sueldo no les da para pagar recibos y llenar la nevera, pensiones y subsidios que tienen que usarse como muleta del presupuesto familiar, colas ante las oficinas donde reparten alimentos…. Pero sus cuentas salen y España es un país que tiene menos déficit, menos deuda, más crecimiento y menos parados. Si todo eso es cierto, y no soy yo quién para ponerlo en duda, solo hay una matemática posible: somos un país rico lleno de ciudadanos pobres.
Lo fantástico de este asunto es que la alternativa no existe. Los de la acera de enfrente no dicen lo que harían si llegan al poder porque harían exactamente lo mismo. Tengan todos ellos cuidado: María Antonieta acabó con la cabeza en un cesto.



