Los votantes de Castilla y León elegirán en las generales del 29 de noviembre -convocadas este lunes por Pedro Sánchez- a un total de 31 representantes en el Congreso de los Diputados, que ahora se reparten entre los 18 que obtuvo el PP en julio de 2023, los 12 del PSOE y el diputado que consiguió Vox. Además, los castellanos y leoneses tendrán que votar a 36 senadores de la Cámara Alta, cuatro por provincia, a los que se unen los tres designados por las Cortes.
En las generales, como en las autonómicas, la provincia es la circunscripción electoral por lo que Valladolid volverá a elegir a cinco diputados, de los que ahora dos son para el PP, otros tantos para el PSOE y uno para Vox -Pablo Sáez-. Le siguen con cuatro actas de diputados León, Burgos y Salamanca, si bien en las dos primeras ‘populares’ y ‘socialistas’ tienen dos cada uno, en la última el dominio es para el PP con un tres a uno frente al PSOE.
Tres diputados están en liza de nuevo en Ávila, Palencia, Segovia y Zamora, en todas ellas la ventaja es para el PP que tiene dos representantes, mientras el PSOE se ha conformado con uno por provincia. En Soria, con dos diputados, ‘populares’ y socialistas se los dividen a partes iguales.
Respecto al Senado, donde los electores marcan con una ‘X’ al representante que envían a la Cámara Alta en forma de lista abierta, los ‘populares’ son mayoría con 27 senadores elegidos en las urnas, tres por provincia, mientras los socialistas cuentan con nueve -uno por cada circunscripción-. A ellos se suman los tres elegidos el pasado mes por el pleno de las Cortes, tras las últimas autonómicas: Javier Maroto y Javier Iglesias (PP) y Clara Martín (PSOE).
En la última contienda de julio de 2023, el PP recuperó su hegemonía en Castilla y León al conseguir un 41,5 por ciento de los votos, lo que le otorgó 18 diputados -cinco más de los que tenía-. El PSOE se mantuvo en el 32 por ciento de los votos y en 12 escaños, mientras que a Vox sufrió un descenso de tres puntos (hasta el 13 por ciento) le hizo perder cinco de sus escaños y sólo logró un diputado por Valladolid.
Hace algo más de tres años, los ‘populares’ ya ganaron en las nueve provincias de Castilla y León y superaron el 40 por ciento de los sufragios en todas a excepción de León y Soria. Los socialistas también mejoraron sus resultados respecto a 2019 y obtuvieron más del 30 por ciento de los sufragios en todos los territorios menos en Ávila y Soria. Vox, en cambio, se dejó en estos comicios tres puntos porcentuales y su peor resultado lo cosechó en Soria (diez por ciento).
Estos resultados contrastan con las últimas elecciones autonómicas celebradas el pasado 15 de marzo. Entonces los ‘populares’ de Alfonso Fernández Mañueco llegaron al 35 por ciento de los votos, tras sumar cuatro puntos respecto a 2022, mientras los socialistas incrementaron ligeramente su apoyo (siete décimas) hasta el 30,7 por ciento de los votos. En tercera posición, Vox casi llega al 19 por ciento de los votos.
El PP ha ganado de forma recurrente las elecciones generales en Castilla y León, consolidando a la Comunidad como uno de sus principales feudos en España. De hecho se ha alzado con la victoria en once de las convocatorias desde 1978. Así, desde 1989 el PP siempre ha sido primera fuerza, salvo las celebradas en abril de 2019, que las ganó el PSOE. Los socialistas también vencieron en octubre de 1982 y en junio de 1986, y la UCD en junio de 1977 y en marzo de 1979.



