La Fundación Franz Weber ha anunciado este jueves el registro de una solicitud de información para conocer cuál es el papel y el gasto municipal en la corrida de toros anunciada para el 22 de agosto, después de comprobar que la imagen corporativa del Ayuntamiento de Astorga aparece en el cartel promocional.
A ello se suma la promoción que realiza el propio consistorio, incorporando esta actividad en su presentación de las próximas convocatorias en la localidad, sin aclarar cuál es el dispendio económico realizado en tauromaquia.
El soporte astorgano a la tauromaquia no es nuevo: la Fundación Franz Weber mantiene una queja abierta ante el Procurador del Común por la falta de transparencia a la hora de informar sobre los gastos asociados en una novillada realizada el pasado año, donde el Gobierno local anunció desde actuaciones de arreglo de la plaza de toros hasta el gasto en lonas publicitarias, sin concretar más.
Tampoco contabilizan el uso de medios y personal municipal para actuar como taquilla, cuyo resultado debería aclarar el Gobierno local.
La novillada de 2025 no llegó a concitar medio aforo, lo que evidencia el desinterés de la ciudadanía de Astorga por prácticas asociadas a la violencia y al maltrato animal.
El soporte institucional se extiende a ofertas asociadas a personas menores de edad, hecho advertido por los naturalistas por vulnerar las advertencias realizadas en 2018, 2023 y 2026 por el Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas.
Así, al equipo de Gobierno le parece aceptable invitar a menores de 0 a 5 años, en edad preescolar, a una corrida de toros, así como realizar descuentos a otras franjas de edad para presenciar violencia explícita y real a edades muy tempranas.



