El Astorga vuelve a mirar abajo tras perder en Astillero contra el filial del Racing de Santander este domingo.
La plaga de bajas con las que llegó a la ciudad deportiva santanderina no auguraba un buen desenlace, pero a pesar de todo, los astorganos plantaron cara y los locales solo en un tramo de los 30 primeros minutos del segundo tiempo pudieron hacer valer su dominio apoyándos en el certero goleador Pau Mascaró.
Jugó de salida con Martín Cascajo, una línea de defensa con Jony y Pedro Augusto en el centro y Dani Ceinos y Sergio por los laterales, Kanté y Ayub en el centro del campo construyendo juego; por las bandas Albertín y Ribeiro y en punta Cervero y Mario. Ya en el segundo tiempo Canito y Dani Rodríguez relevaron a Mario y Sergio y Albertín se sentó por Ivi Vales.
El Astorga pudo haber arrancado el partido con ventaja, porque Ayub, tras una carrera después de recibir un pase filtrado en su medio campo, se plantó ante el portero santanderino, pero ya muy escorado, no pudo enviarla a puerta.
Justo en la jugada siguiente, una llegada por banda del Rayo Cantabria generó una serie de rechaces en el área astorgana que los defensas locales fueron incapaces de alejar de su portería y al final el goleador rayista Pau Mascaró delantero del Rayo vio el agujero por el que batir a Martín. Era el minuto 5 y los filiales santanderinos encarrilaban el partido.
Pero en el minuto 23, un jugadón del Astorga devolvió el empate al marcador: Ribeiro adivinó libre de marca en la banda contraria a Ayub y le mandó un pase de más de 30 metros que el delantero controló con maestría, como en la primera ocasión del partido volvió a entrar por el pico del área, dejó sentado a su par y tiró: al portero santanderino se le hicieron blandas las manos e, incapaz de atajar el balón, solo pudo ver cómo se colaba al fondo de la red.
En la segunda parte, el Astorga se atrincheró: trató de mantener el punto que le daba vida en su pelea por mantener la categoría, pero dejó excesivo progaonismo al Rayo Cantabria. En el minuto 65, un saque de esquina muy mal defendido por los astorganos, volvió a encontrar a Pau Mascaró que ponía el 2-1 en el marcador.
El Rayo, ya desmelenado olió la sangre, vio a un Astorga de rodillas y quiso rápido cerrar el partido. Otro centro llegado desde la esquina a Pau Mascaró a quien su marcaje no hacía ni cosquillas, dejó al goleador cántabro de nuevo solo ante Martín en el 73 para hacer el 3-1.
Pero el Astorga no se dio por muerto; con los pocos recambios de que disponía en el banquillo en la mañana dominical, Lago buscó en el banquilllo y dio entrada a Dani Rodríguez, Canito, Aleixo e Ivi Vales. Y con los cambios el equipo reaccionó y así en el 86, a la salida de un corner, Ribeiro encontró el camino del gol para hacer el 3-2. Los astorganos atisbaron una opción de llevarse un punto, pero en lugar de eso, y ya en el descuento, Martín tuvo que sacar una mano providencial porque un delantero del Rayo se quedó solo delante de él tras pillar a contrapié a la defensa visitante.
El 3-2 es justo a tenor de lo visto. Con la victoria, el Rayo Cantabria supera al Astorga que, dependiendo del resto de resultados en la tarde del domingo, podría volver a asomarse a puestos de descenso.


