SIN PASIÓN – Eduardo Sáez
Cuando el paro azotaba España de manera inmisericorde, el personal tenía una frase que se repetía con frecuencia “por lo menos, tienes trabajo” a quien no engrosaba las larguísimas listas del desempleo
En pasados días, un informe de Cáritas asegura que al menos el 30% de los trabajadores con un empleo no llegan a fin de mes. Es casi peor no tener trabajo que tenerlo y no ser capaz de hacer que dé para vivir. A fin de cuentas trabajo había a destajo en las galeras del Rey de España o en las obras de las pirámides de Egipto. Lo del salario era otro cantar.
Cada día nos desayunamos con una nueva noticia de que van a subir el salario mínimo. Da igual. Si el carro de la compra se ha convertido en un carro de combate, si la gente no puede tener su casa caliente, porque el gas y el gasóleo están donde están; la electricidad es un artículo de lujo y los alquileres son caviar, de poco vale que me suban el sueldo. Sí la gente tiene trabajo, pero no tiene dinero. Lo de tener trabajo hace tiempo que ha dejado de ser un consuelo.



