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viernes, junio 19, 2026

Si quieres a tu padre muerto, quítale el huerto

LAS TORCAS – Isidro MARTÍNEZ

“Sorpresas te da la vida, ¡ay! Dios…” canta Rubén Blades y responden en la Casona. Pleno municipal y Díguele, relojero excelente, producto local y toda la vida dedicada al artilugio más fotografiado y oído de esta ciudad, recibirá diez mil euros más IVA que le debía (él aseguraba que eran 20.000) y no quería pagarle el equipo de Gobierno.


En vísperas de iniciarse el juicio por la deuda se produjo el acuerdo: diez mil euros y fin. Pero el pleno debe aprobarlo y mostrar su acuerdo públicamente. Sorpresa monumental (¡gracias concejales, sin vosotros la vida sería aburrida!) en la votación: apoyo de la oposición y abstención de los que rubricaron el pacto. Los precedentes de similar actitud son escasos o inexistentes, pero “sorpresas te da la vida, ¡ay, Dios!”, pero pagando.


A lo Trump, que dice Max, lo del agua en Astorga se arreglaba en cinco días y lo de la ORA, sobrepasado el contrato en meses numerosos, en diez minutos. La sesión del Salón municipal, de los Suspiros o Broncas según el día, certificó oralmente que hablar no es hacer. (Iba a rememorar la canción de Blades, pero uds. están hartos del estribillo y de mí.


¡Igualico, igualico que el defunto de mi abuelico! El dicho tradicional nos sirve la excusa perfecta. Sabíamos que el fallecimiento personal siempre es fuente de loas: ¡Lo bueno que era! al que ayer tildaban de indeseable. Si eres concejal no es necesario funeral: solo con marchar sin vuelta, todos reconocerán tus méritos que hasta el día anterior eran deméritos y taras. El pleno municipal lo ilustró: Chayo Roig era buena persona y eficaz edil (ya no estaba para oírlo). Lo aseguró Perandones, lógico; lo corroboró el equipo de Gobierno (¡menuda novedad!, pero la distancia es el olvido).


El colmo de la dicha: en Astorga aparece un sarcófago que puede ser indicio de la cuarta necrópolis de esta tierra. Para más INRI, la tumba está forrada con plomo. Anda, mozo, que futuro no tendremos pero pasado enterrado, a espuertas.


En la Ribera del Órbigo se modernizan los regadíos. Fincas más extensas con la reconcentración y agua a pie de finca. Todo perfecto. Pero no. En los pueblos saben ahora que el proyecto olvida los viejos cauces históricos (ahora sobrarían) y eso no lo quieren consentir.


Los huertos del rural, que producen alimentos y ayudan a mantener la salud con ejercicio a cientos de mayores, también podrían agostarse. Tienen derecho a seguir aguando sus tomates y pagando el canon correspondiente. No piden acometidas a pie de patatas, pero exigen líquido irrigando los regueros de toda la vida. Sin acuerdo, es posible que el asunto acabe en el juzgado. El sábado manifestación en Hospital de Órbigo y sus balcones repletos de telas exigiendo el agua en todos los regueros y zagues.


De Concha Espina nos queda una placa arrumbada en un almacén astorgano. En Cantabria han venden su vivienda en Mazcuerras, al lado de Cabezón de la Sal. La creadora de “La esfinge maragata”, novela más conocida, construyó su hogar con un estilo personal en 1922, jardín de 840 m. y dos tilos centenarios. Tras divorciarse añadió documentos personales, familiares (Ramón y Víctor de la Serna…) y de otros escritores, incluido Lorca, al caserón de Luzmila. Su biznieta, nonagenaria, pretendió convertir la casa en museo pero las autoridades cántabras no hicieron aprecio. La finca y los recuerdos valen 895.000 euros.


La imaginación no está prohibida en los pueblos. En Villavante sin ir más lejos, programan los martes visitadas guiadas. J. Miguel Celadilla, entusiasta de lo leonés, dedica la jornada a ser guía… si hay interesados. Dura hora y media desde la plaza de la Torre Vieja para conocer, en 13 etapas, la geografía, arqueología, etnografía, arquitectura, costumbres y usos de la población. Ejemplos: el recorrido del 29 de julio de 2019 estuvo abierto a los vecinos, 21 de abril del año pasado se hizo en catalán y el martes pasado en inglés para dos peregrinos norteamericanos. Porque solo es necesario preocuparse por las propias raíces para soñar con cambiar las tornas.


Este curso escolar tres pueblos mantuvieron sus escuelas de Primaria con 3 alumnos. Estébanez, en la comarca astorgana, además de Calamocos y Congosto. Cuatro estudiantes contaba Silván, en Cabrera, además de Oseja y Caboalles, que cierra, pues sus alumnos pasan al Instituto. Número mínimo para mantener el aula: 5, salvo excepciones. Dilema: ¿es más positivo permanecer en la población con tan escaso intercambio de juegos y experiencias o moverse todos los días a una escuela más concurrida?


El papel prensa no vive sus mejores días. “Día 7” comenzará a publicarse cada quince días en su actual presentación y seguirá semanal en Internet. La realidad es tozuda y exige adaptarse para sobrevivir, Diócesis españolas, nos cuentan, su revista solo se edita y se lee en redes. Y cada vez, menos.

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