Flexibilidad para poder actuar en medio aéreo, terrestre y acuático. Sin duda, esta es la cualidad estrella de la Unidad de Drones de la UME, que se ha convertido en referencia para intervenciones de cualquier tipo.
Desde equipos pequeños a unidades mixtas, el apoyo de la UDRUME ha demostrado ser más que necesario en los incendios pero, también, en otras intervenciones en clima adverso, como nevadas intensas, para la apertura de viales con palas empujadoras y fresadoras.

En la actualidad, son 38 los militares que componen esta unidad que, de forma progresiva y hasta final de año, seguirá creciendo en efectivos hasta llegar a los 85.
En la sede de la UDRUME, en León, hay cinco drones terrestres y otros ocho acuáticos y aéreos, a los que se suman los repartidos por el resto de batallones. En total hay 73 drones, que convierten a la Unidad Militar de Emergencias en punta de lanza en el uso de este tipo de capacidades.

La ministra Robles ha puesto en valor el trabajo y la capacidad de adaptación que tiene la UME, “a cualquier situación, siempre con una preparación digna de elogio”.
Y palabras de elogio son, precisamente, las que ha tenido la titular de Defensa con el personal desplegado en Venezuela, con quien ha tenido la ocasión de tener una videoconferencia.

“Son ustedes unos profesionales excepcionales. Y a esa profesionalidad se suma, además, empatía, alma y corazón en todo lo que hacen”, ha dicho Margarita Robles, quien ha insistido en que “es tranquilizador saber que están ahí, siempre”.
“Hay una carga emocional en todo lo que hacen -ha añadido- y demuestran una fortaleza que nos hace sentir tremendamente orgullosos, en situaciones como este terremoto o cualquier otra, lo que les convierte en referente internacional, como queda demostrado una vez más en esta nueva operación”.
Durante la visita, junto al teniente general jefe de la UME, Francisco Javier Marcos, Margarita Robles ha resaltado la apuesta de Defensa por la modernización y adaptación como elementos clave de las Fuerzas Armadas del presente y el futuro “para poder enfrentarnos a retos, desafíos y emergencias cada vez más frecuentes”.
Lo vimos ya el pasado verano con los incendios, en los que el V Batallón de la UME intervino para poner freno al desastre, y para los que ya están de nuevo preparados si vuelve a desatarse un verano complicado, como así indican las predicciones.



