El Astorga de este domingo en La Eragudina fue un gestor de angustias más que de recursos futbolísticos. Una de las mejores entradas de la temporada en el coliseo verde quiso confirmar el apoyo de la afición al cara o cruz que suponía que una derrota contra un rival directo como la Sarriana, si no matemática, sí virtualmente, haría descender al equipo.
Además tampoco contaba con todo su plantel Lago, porque Cervero, con un golpe que sufrió en el anterior partido, no llegó ni a sentarse en el banquillo. Así que de inicio salieron Martín Cascajo en puerta, en defensa Jesu y Selles con Sergio y Ceinos en los laterales; en el centro del campo Kanté y Ayub con Adri y Albertín por bandas y como referencias de ataque Ivi Vales y Mario. En el segundo tiempo Ribeiro sustiyó a Ivi Vales y en un doble cambio, Canito y David refrescaron a los exprimidos Kanté y Albertín.

El primer tiempo hizo recordar al partido anterior contra el Burgos Promesas: dominio visitante, pero sin apenas producción ofensiva por parte de ninguno de los dos equipos; eso sí, con mucha tensión y con un numeroso grupo de gallegos llegados desde Sarria a animar a su equipo. Los astorganos pidieron en este periodo un penalti sobre Mario en el área visitante que el árbitro no concedió.
En el segundo tiempo el esquema cambió. El dominio territorial de la Sarriana cedió y, además de dominar el tenmpo del partido, el Astorga empezó a crear peligro. Es cierto que las jugadas que estuvieron más cerca de suponer un gol nacieron de balones parados, pero al menos los locales mantenían el balón lejos de la puerta de Martín. En las pocas ocasiones que la Sarriana se estiró su falta de acierto de cara a puerta salvó el tanteador a cero. En esta segunda parte también los gallegos reclamaron un penalti que no quiso ver el árbitro.

El partido se encaminaba al 0-0 y la tensión crecía hasta que en una agresión sin balón a Sergio, cuando faltaban cinco minutos para el final, un jugador gallego fue expulsado.
Para ese momento, el Astorga había tenido ya una ocasión en la que el balón lanzado por Ceinos se paseó por la puerta sarriana sin encontrar rematador y en otra jugada similar, tres minutos más tarde, Ayub tampoco llegó a una parecida.

En pleno aguacero verde, y en un lío en el área, cuando ya pasaban tres minutos del 90, David volvió a ser el más listo de la clase para meter la pierna y hacer un gol que puede dar la permanencia definitiva al Atlético Astorga.
Y eso que, alrededor, los resultados de sus competidores por mantener la categoría, no le favorecieron: la Sarriana se queda en puestos de descenso, aunque si gana el último partido de liga en su casa al Rayo Cantabria, y dependiendo de otros resultados, puede salvarse: solo el Langreo, que empató con el Numancia, ha caído en la tabla por debajo del Astorga y se ha metido en puesto de play out; porque el Marino, el Valladllid Promesas y el Rayo Cantabria ganaron apretando más la cola de la clasificación.
Al menos, a favor del Astorga, para conseguir el punto que le daría la salvación matemática en la última jornada contra la U.D Ourense está el hecho de que el equipo de la ciudad del Miño ganó y ya ha logrado matemáticamente plaza de play off.



