Con la Jubilosa Procesión del Resucitado, la Solemne Eucaristía de Pascua en la Catedral y el Acto del Encuentro entre el Resucitado y la Virgen del Amor Hermoso se ponía este Domingo de Pascua fin a una Semana Santa de Astorga 2026 que ha estado marcada por el buen tiempo permitiendo que todas las procesiones hayan podido salir a la calle arropadas además por multitud de fieles.

Nuestra Semana de Pasión, ha vuelto a demostrar, como cada año, el gran trabajo y esfuerzo de la Junta Profomento, las Cofradías, Archicofradía y Hermandades que han convertido cada rincón de Astorga en un ejemplo de entrega, unión, fe y devoción demostrando que la Semana Santa de Astorga tiene pasado, presente y, sobre todo, mucho futuro. No hay que olvidar el respaldo del Ayuntamiento y sus corporativos, los miembros de la Diócesis y los representantes del RALCA 63 y, sin duda, el esfuerzo también de las agrupaciones musicales que han puesto acordes a cada procesión. Además de las venidas desde fuera de nuestra ciudad, hay que resaltar la implicación de la Banda de Cornetas y Tambores Nazareno y Soledad, la Banda Municipal, Sartaina y Orpheus.

Las previsiones meteorológicas no fallaron, este año para bien. Desde que las Damas de la Piedad abrieran la Semana Santa con su Vía Crucis el Viernes de Dolores, cada procesión ha podido salir a lucir en nuestras calles. En la tarde del Martes Santo, las Cofradías volvieron a unirse alrededor de la Junta Profomento para procesionar al unísono hasta la Catedral sin tener que poner, este año, la vista en el cielo. Tampoco falló el miércoles la Hermandad de la Santa Cena con su paso principal que este año era el cartel anunciador de la Semana Santa y su Cautivo portado a hombros desde San Bartolomé.

El Jueves Santo seguía luciendo el sol para que el Pregón a Caballo de la Cofradía del Bendito Cristo de los Afligidos pudiera recorrer Astorga convocando al Sermón de las Siete Palabras, y a la procesión del día siguiente, este año con texto de Andrés Martínez Oria. La Vera Cruz recuperaba este 2026 la Procesión de los Pasos, conocida como Vil Populacho por el canto de los Niños y Niñas de Sión, demostrando que en nuestra ciudad existe relevo generacional y hay mucha sangre nueva e implicada en la Semana Santa.

A puerta cerrada, la Hermandad de Caballeros del Silencio de Nuestro Padre Jesús Nazareno, que este año celebra su centenario, renovó su voto de silencio en San Bartolomé antes de salir a la calle con una procesión que estuvo arropada por los fieles y cargada de fervor, recogimiento y devoción al paso del Nazareno, el Ecce-Homo y las farolas. Esta año la expectación en las calles fue mayor ya que salía por primera vez su nueva imagen mariana, María Santísima de la Salud, portada por más de medio centenar de braceras.

En la madrugada, la Vera Cruz recorría la distancia desde su capilla hasta San Esteban con el Cristo Yacente articulado para proceder a su clavamiento en un silencio de la noche solo roto por los tambores ‘sordos’, las matracas y carracas y el canto del ‘Pueblo Mío’.

El Viernes Santo seguía luciendo el sol para la Procesión del Encuentro. Desde Puerta de Rey, a las 8:30 horas, partía la Cofradía del Nazareno y Soledad que este año recorría el paseo de la Muralla para llegar a la Plaza Mayor donde el público se agolpaba para la tradicional carrera de San Juanín que fue recibida con aplausos de los fieles astorganos y de los sorprendidos visitantes. Tras la carrera, llegó el esperado momento del encuentro entre Jesús Nazareno y la Virgen Dolorosa ante el júbilo de los presentes.

La intensa ‘agenda’ del viernes continuaba sin tregua llegando el turno de la Procesión del Bendito Cristo de los Afligidos que, este año sí, pudo subir el Postigo. El Cristo, al que Luis Jiménez volvió a dedicar una saeta desde el parque infantil, lucía este año acompañado de la nueva talla de la Cofradía, la Virgen de la Esperanza de los Afligidos, además de las cruces. La marcha enfiló camino de la Catedral para el Sermón de las Siete Palabras regresando después a su cabildo en el barrio.

Por la tarde, salía la Procesión del Santo Entierro que organiza la Cofradía de la Santa Vera Cruz y Confalón y que contó con la presencia del subdelegado del Gobierno en León, Héctor Aláiz, que se sumó a las autoridades locales para disfrutar de esta marcha que partía desde el cabildo rumbo a la plaza Eduardo de Castro para el acto desenclavo. Una nueva muestra de recogimiento, fe y devoción cuando el Cristo articulado, portado en la cruz por los militares del RALCA 63 de Astorga al son de “La muerte no es el final”, era desenclavado e introducido en la urna con el canto del “Pueblo mío”.

La jornada llegaba a su fin desde Puerta de Rey con la procesión de la Soledad que este año sí pudo salir del cabildo arropada por los cofrades, vecinos y fieles a lo largo de un recorrido que tendría como punto central la estación en Sancti Spiritus con el tradicional motete y la saeta y a su recogida el canto de la Salve.

Tras la Gran Vigilia Pascual en la Catedral celebrada en la noche del sábado, llegaba un resplandeciente Domingo de Pascua en el que la procesión del Resucitado salió desde la capilla de la Vera Cruz hasta la Catedral para celebrar la eucaristía de Pascua cantada por la Coral Ciudad de Astorga “Excelsior” y presidida por Javier Gay, una celebración en la que participaron los miembros de la corporación además de otras autoridades y representantes de todas las cofradías. Con la alegría de Cristo Resucitado, el encuentro con la Virgen del Amor Hermoso se realizó en el Atrio de la Seo al son del himno nacional interpretado por la Banda Municipal y acompañado de los aplausos del público, regresando después la procesión a la capilla de la Vera Cruz.

Así se despedía una Semana Santa 2026 multitudinaria que ha lucido en todo su esplendor permitiendo a las cofradías quitar ‘la espinita’ del mal tiempo del año pasado que obligó a suspender gran cantidad de procesiones y mostrando que la Junta Profomento, las Cofradías, Archicofradía y Hermandades de la ciudad son un ejemplo de esfuerzo, empeño, trabajo, unión y futuro.



